INSTRUCCIONES PARA PARTICIPAR EN ESTE BLOG
Cada semana leeremos un cuento o un poema de algún autor hispano.
Te invito a participar de la siguiente manera:
1. Escoge un cuento, poema, o ensayo de la lista de autores que aparece en la columna del lado derecho del blog. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
2. Después de leer el material elegido, crea una historia usando las ocho palabras que el grupo ¡ Y qué me cuentas! escogió en clase, o escoge otras ocho palabras de la lectura que quieras practicar. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
3. Sube tu historia usando el enlace de comentarios ("comments"). Lo encontrarás al final de cada lectura.
No temas cometer errores en tu historia. Yo estoy aquí para ayudarte. Tan pronto subas tu historia, yo te mandaré mis comentarios.
¿Estás listo? ¡ Adelante!

Escuchen los ipods de ¡Y qué me cuentas!

Este video muestra el momento en el que los estudiantes de ¡Y qué me cuentas! crean una historia usando ocho palabras extraídas de un cuento previamente leído en clase.

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Recomendación al Gobierno de México por parte del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (CCIME) durante su XVII reunión ordinaria.

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Saturday, December 28, 2013

"Navidad en los Andes", de Ciro Alegría


Navidad en los Andes

Ciro Alegría (Perú)

Marcabal Grande, hacienda de mi familia, queda en una de las postreras estribaciones de los Andes, lindando con el río Marañon. Compónenla cerros enhiestos y valles profundos. Las frías alturas azulean de rocas desnudas. Las faldas y llanadas propicias verdean de sembríos, donde hay gente que labre, pues lo demás es soledad de naturaleza silvestre. En los valles aroman el café, el cacao y otros cultivos tropicales, a retazos, porque luego triunfa el bosque salvaje. La casa hacienda, antañona construcción de paredes calizas y tejas rojas, álzase en una falda, entre eucaliptos y muros de piedra, acequias espejeantes y un huerto y un jardín y sembrados y pastizales. A unas cuadras de la casa, canta su júbilo de aguas claras una quebrada y a otras tantas, diseña su melancolía de tumbas un panteón. Moteando la amplitud de la tierra, cerca, lejos, humean los bohíos de los peones. El viento, incansable transeúnte andino, es como un mensaje de la inmensidad formada por un tumulto de cerros que hieren el cielo nítido a golpe de roquedales.

Monday, July 29, 2013

"La luz es como el agua" de Gabriel García Márquez

La luz es como el agua
Gabriel García Márquez

En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos.
—De acuerdo —dijo el papá, lo compraremos cuando volvamos a Cartagena.
Totó, de nueve años, y Joel, de siete, estaban más decididos de lo que sus padres creían.
—No —dijeron a coro—. Nos hace falta ahora y aquí.
—Para empezar —dijo la madre—, aquí no hay más aguas navegables que la que sale de la ducha.
Tanto ella como el esposo tenían razón. En la casa de Cartagena de Indias había un patio con un muelle sobre la bahía, y un refugio para dos yates grandes. En cambio aquí en Madrid vivían apretados en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. Pero al final ni él ni ella pudieron negarse, porque les habían prometido un bote de reinos con su sextante y su brújula si se ganaban el laurel del tercer año de primaria, y se lo habían ganado. Así que el papá compró todo sin decirle nada a su esposa, que era la más reacia a pagar deudas de juego. Era un precioso bote de aluminio con un hilo dorado en la línea de flotación.
—EI bote está en el garaje —reveló el papá en el almuerzo—. El problema es que no hay cómo subirlo ni por el ascensor ni por la escalera, y en el garaje no hay más espacio disponible.

Sunday, July 28, 2013

"Tramontana" de Gabriel García Márquez

Tramontana
Gabriel García Márquez

Lo vi una sola vez en Boccacio, el cabaret de moda en Barcelona, pocas horas antes de su mala muerte. Estaba acosado por una pandilla de jóvenes suecos que trataban de llevárselo a las dos de la madrugada para terminar la fiesta en Cadaqués. Eran once, y costaba trabajo distinguirlos, porque los hombres y las mujeres parecían iguales: bellos de caderas estrechas y largas cabelleras doradas. Él no debía ser mayor de veinte años. Tenía la cabeza cubierta de rizos empavonados, el cutis cetrino y terso de los caribes acostumbrados por sus mamás a caminar por la sombra, y una mirada árabe como para trastornar a las suecas, y tal vez a varios de los suecos. Lo habían sentado en el mostrador como a un muñeco de ventrílocuo, y le cantaban canciones de moda acompañándose con las palmas, para convencerlo de que se fuera con ellos. Él, aterrorizado, les explicaba sus motivos. Alguien intervino a gritos para exigir que lo dejaran en paz, y uno de los suecos se le enfrentó muerto de risa.
—Es nuestro —gritó—. Nos lo encontramos en el cajón de la basura.
Yo había entrado poco antes con un grupo de amigos después del último concierto que dio David Oistrakh en el Palau de la Música, y se me erizó la piel con la incredulidad de los suecos. Pues los motivos del chico eran sagrados. Había vivido en Cadaqués hasta

Thursday, July 18, 2013

"Las dos Elenas" de Carlos Fuentes

Las dos Elenas
Carlos Fuentes

—No sé de donde le salen estas ideas a Elena. Ella no fue educada de ese modo. Y usted, tampoco, Víctor. Pero el hecho es que el matrimonio la ha cambiado. Sí, no cabe duda. Creí que le iba a dar un ataque a mi marido. Esas ideas no se pueden defender, y menos a la hora de la cena. Mi hija sabe muy bien que su padre necesita comer en paz. Si no, en seguida, le sube la presión. Se lo ha dicho el médico. Y después de todo, este médico sabe lo que dice. Por algo cobra a doscientos pesos la consulta. Yo le ruego que hable con Elena. A mí no me hace caso. Dígale que le soportamos todo. Que no nos importa que desatienda su hogar por aprender francés. Que no nos importan esas medias rojas de payaso. Pero que a la hora de la cena le diga a su padre que una mujer puede vivir con dos hombres para complementarse… Víctor, por su propio bien usted debe sacarle esas ideas de la cabeza a su mujer.
Desde que vio Jules e Jim en un cine-club, Elena tuvo el duende de llevar la batalla a la cena dominical con sus padres –la única reunión obligatoria de la familia–. Al salir del cine, tomamos el MG y nos fuimos a cenar al Coyote Flaco en Coyoacán. Elena se veía, como siempre, muy bella con el suéter negro y la falda de cuero y las medias que no le gustan a su mamá. Además, se había colgado una cadena de oro de la cual pendía un tallado en jadeíta que, según un amigo antropólogo, describe al príncipe Uno Muerte de los mixtecos. Elena, que es siempre

Sunday, July 14, 2013

"Chac Mool" de Carlos Fuentes

Chac Mool
Carlos Fuentes

Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque había sido despedido de su empleo en la Secretaría, Filiberto no pudo resistir la tentación burocrática de ir, como todos los años, a la pensión alemana, comer el choucroutendulzado por los sudores de la cocina tropical, bailar el Sábado de Gloria en La Quebrada y sentirse “gente conocida” en el oscuro anonimato vespertino de la Playa de Hornos. Claro, sabíamos que en su juventud había nadado bien; pero ahora, a los cuarenta, y tan desmejorado como se le veía, ¡intentar salvar, a la medianoche, el largo trecho entre Caleta y la isla de la Roqueta! Frau Müller no permitió que se le velara, a pesar de ser un cliente tan antiguo, en la pensión; por el contrario, esa noche organizó un baile en la terracita sofocada, mientras Filiberto esperaba, muy pálido dentro de su caja, a que saliera el camión matutino de la terminal, y pasó acompañado de huacales y fardos la

Wednesday, July 3, 2013

"Conciliar el sueño" de Mario Benedetti

Conciliar el sueño

Mario Benedetti

Lo que ocurre, doctor, es que en mi caso, los sueños vienen por ciclos temáticos. Hubo una época en la que soñaba con inundaciones. De pronto los ríos se desbordaban y anegaban los campos, las calles, las casas y hasta mi propia cama. Fíjense que en mis sueños aprendía a nadar y gracias a eso sobreviví a las catástrofes naturales. Lamentablemente, esa habilidad tuvo una vigencia sólo onírica, ya que un tiempo después pretendí ejercerla, totalmente despierto, en la piscina de un hotel y estuve a punto de ahogarme.

Wednesday, June 26, 2013

"El cuento de la isla desconocida" de José Saramago

El cuento de la isla desconocida

José Saramago



Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo, Dame un barco. La casa del rey tenía muchas más puertas, pero aquélla era la de las peticiones. Como el rey se pasaba todo el tiempo sentado ante la puerta de los obsequios (entiéndase, los obsequios que le entregaban a él), cada vez que oía que alguien llamaba a la puerta de las peticiones se hacía el desentendido, y sólo cuando el continuo repiquetear de la aldaba de bronce subía a un tono, más que notorio, escandaloso, impidiendo el sosiego de los vecinos (las personas comenzaban a murmurar, Qué rey tenemos, que no atiende), daba orden al primer secretario para que fuera a ver lo que quería el impetrante, que no había manera de que se callara. Entonces, el primer secretario llamaba al segundo secretario, éste llamaba al tercero, que mandaba al primer ayudante, que a su vez mandaba al segundo, y así hasta llegar a la mujer de la limpieza que, no teniendo en quién mandar, entreabría la puerta de las peticiones y preguntaba por el resquicio, Y tú qué quieres. El suplicante decía a lo que venía, o sea, pedía lo que tenía que pedir, después se instalaba en un canto de la puerta, a la espera de que el requerimiento hiciese, de uno en uno,

Sunday, June 9, 2013

"Las babas del diablo" de Julio Cortázar


Las babas del diablo
Julio Cortázar
(Tomado de http://www.literatura.us/cortazar/babas.html)
Para leer este cuento en inglés haga clic aquí.

Nunca se sabrá cómo hay que contar esto, si en primera persona o en segunda, usando la tercera del plural o inventando continuamente formas que no servirán de nada. Si se pudiera decir: yo vieron subir la luna, o: nos me duele el fondo de los ojos, y sobre todo así: tú la mujer rubia eran las nubes que siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros sus rostros. Qué diablos.
Puestos a contar, si se pudiera ir a beber un bock por ahí y que la máquina siguiera sola (porque escribo a máquina), sería la perfección. Y no es un modo de decir. La perfección, sí, porque aquí el agujero que hay que contar es también una máquina (de otra especie, una Cóntax 1.1.2) y a lo mejor puede ser que una máquina sepa más de otra máquina que yo, tú, ella —la mujer rubia— y las nubes. Pero de tonto sólo tengo la suerte, y sé que si me voy, esta Rémington se quedará

Monday, June 3, 2013

"La noche de los feos" de Mario Benedetti

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.
Comparto con ustedes el ejercicio de ocho palabras que el grupo de Y qué me cuentas! en Cambridge, MA., realizó a partir del cuento "La noche de los feos" de Mario Bendetti.

Las ocho palabras que eligieron son:
1. Confitería
2. Helados
3. Fealdad
4. Carraspear
5. Caminar
6. Oscuro
7. Crispadas
8. Lisa

La historia que escribieron es la siguiente:

"Caminamos a la oscura confitería y pedimos dos helados. Cuando llegamos a la mesa nos sentimos crispados por la fealdad de la mona que estaba carraspeando y comiendo un helado en una esquina lisa de la confitería."

Sunday, June 2, 2013

'La siesta del martes" de Gabriel García Márquez


La siesta del martes

Gabriel García Márquez
(Colombia)


Tomado de  "Los funerales de la Mamá Grande (1962)" publicado en http://www.literatura.us/garciamarquez/siesta.html

El tren salió del trepidante corredor de rocas bermejas, penetró en las plantaciones de banano, simétricas e interminables, y el aire se hizo húmedo y no se volvio a sentir la brissa del mar. Una humareda sofocante entró por la ventanilla del vagón. En el estrecho camino paralelo a la vía férrea había carretas de bueyes cargadas de racimos verdes. Al otro lado del camino, en intempestivos espacios sin sembrar, habia oficinas con ventiladores eléctricos, campamentos de ladrillos rojos y residencias con sillas y mesitas blancas en las terrazas entre palmeras y rosales polvorientos. Eran las once de la mañana y todavia no había empezado el calor.
—Es mejor que subas el vidrio —dijo la mujer—. El pelo se te va a llenar de carbón.
La niña trató de hacerlo pero la ventana estaba bloqueada por el óxido.

Wednesday, May 29, 2013

"El mugido del Buey" de Ariel Gonzalez Calzada

Comparto con ustedes el link para la lectura que va a realizar el grupo de ¡Y qué me cuentas! en Austin.

Ojalá y se animen y escriban su ejercicio de ocho palabras. ¡Me lo mandan!

Para leer "El mugido del Buey" de Ariel Gonzalez Calzada (publicado en www.thewritedeal.org) haga clic aquí

¡Saludos!

Ramón

Tuesday, May 21, 2013

Ejercicio de lectura y escritura del cuento "La droga" de Luisa Valenzuela

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí

Comparto con ustedes el ejercicio de ocho palabras que el grupo de ¡Y qué me cuentas! en Cambridge, MA., realizó del cuento "La droga" de Luisa Valenzuela.

Las ocho palabras elegidas fueron"

 1. Mostrando
2. Colombiano
3. Cuello
4. Valija
5. Sospechosa
6. Viajeros
7. Playa
8. Buscando

La historia que se escribió es la siguiente:

"Unos viajeros colombianos estaban buscando la playa más bonita cuando una mujer muy sospechosa le robo la valija a uno de ellos. Uno de los viajeros–mostrando al grupo que colgando de su cuello tenía un silbato–lo sopló y llegó la policía. La policía persigue a la mujer sospechosa, la atrapa y descubre que la valija esta llena de drogas. Entonces la policía libera a la mujer y atrapa al viajero colombiano dueño de la maleta."

Friday, May 17, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "Pequeña parábola de Chindo perro de ciego" de Camilo José Cela.


Comparato con ustedes el ejercicio de lectura y escritura que el grupo de Cambridge MA., escribió del cuento "Pequeña parábola de Chindo perro de ciego" de Camilo José Cela.



Aquí están las ocho palabras:
1. Cariñoso
2. Rumbo
3. Tinieblas
4. Errabundo
5. Soledad
6. Ojos

7. Gorrión
8. Azul


Aquí está la historia escrita con estas ocho palabras:

"El hombre de los ojos azules estaba caminando errabundo en las tinieblas de su soledad cuando un gorrión cariñoso cruzó por el rumbo del hombre y le dijo que tuviera ánimo porque Santiago de Compostela estaba cerca. El hombre cambió su rumbo porque no le gusta que le hablen los gorriones."

Friday, May 10, 2013

Ejercicio de Lectura y escritura del cuento "Muro Noroeste" de Cesar Vallejo


¡Saludos!
Me da gusto que los grupos de ¡Y qué me cuentas! en Cambridge y en Austin y el Meetup de español en Ashville sigamos trabajando para difundir la literatura hispana, y de paso, aprender más vocabulario y mejorar el español. A lo largo de los meses los grupos hemos ido encontrado nuestro propio ritmo y nuestras propias lecturas, que generalmente compartimos en este blog. Por ejemplo, la semana pasada en Cambridge leímos el cuento "Subjuntivo" de Juan Sasturain, pero en Austin leyeron "Muro Noroeste" de Cesar Vallejo. A veces coordino las lecturas para que los tres grupos leamos el mismo cuento la misma semana y otras veces prefiero que cada uno de los grupos realicen las lecturas que les plazcan. Lo que sí me interesa es ver los ejercicios que cada grupo haga después de la lectura, por ello le agradezco a Keatha, la coordinadora del grupo en Austin, que me haya mandado el ejercicio que hicieron. Así será fácil compararlo cuando nosotros en Cambridge, o mis amigos en Ashville, decidan leerlo y hacer su ejercicio.
Por lo pronto, déjenme compartir con ustedes el mensaje que Keatha nos envió del cuento que leyeron, al que por cierto, no encontré ningún error que corregir.
Gracias y ¡sigan participando!
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¡Saludos, Ramón!
Gracias por enviarnos la información del blog y noticias de lo que están leyendo en tu grupo de Boston.  Recuerdo cuando leímos ese cuento “Subjuntivo” de Sasturain, y cómo nos gustó – ¡Qué entretenido y qué susto!
Ayer en nuestra reunión de miércoles nosotros leímos uno muy corto, pero filosófico:  “Muro noroeste” de César Vallejo. http://es.wikisource.org/wiki/Muro_Noroeste
Después de leerlo nos decidimos a hacer el ejercicio de las 8 palabras.  Así que lo estoy enviando para que puedas ver que seguimos trabajando.
Las 8 palabras:
  1. anaranjada
  2. extrayéndose
  3. vagabunda
  4. delito
  5. justicia
  6. toros
  7. golpear
  8. detenerse
Nuestro cuento:
–¡Es un delito golpear a los toros! – gritó el vagabundo de pelo anaranjado.  ¡Detente inmediatamente!  ¿Estás tratando de salirte de la justicia?
–No. –dijo el hombre– solo estaba tratando de extraerle ese aro que estaba lastimando su nariz.

"Muro Noroeste" de Cesar Vallejo


Muro Noroeste

Cesar Vallejo
(Perú)

Penumbra.

El único compañero de prisión que me queda ya ahora, se sienta a yantar, ante el hueco de la ventana lateral de nuestro calabozo, donde, lo mismo que en la ventanilla enrejada que hay en la mitad superior de la puerta de entrada, se refugia y florece la angustia anaranjada de la tarde.

Me vuelvo hacia él:

–¿Ya?

–Ya. Está usted servido –me responde sonriente.

Al mirarle el perfil de toro destacado sobre la plegada hoja lacre de la ventana abierta, tropieza la mirada con una araña casi aérea, como trabajada en humazo, que emerge en absoluta inmovilidad en la madera, a medio metro de altura del testuz del hombre. El poniente lanza un largo destello bayo sobre la tranquila tejedora, como enfocándola. Ella ha tenido, sin duda, el tibio aliento solar; estira alguna de sus extremidades con dormida perezosa lentitud y, luego, rompe a caminar a intermitentes pasos hacia abajo, hasta detenerse al nivel de la barba del individuo, de modo tal, que, mientras éste mastica, parece que se traga a la bestezuela.

Tuesday, May 7, 2013

Ejercicio de Lectura y escritura de "Subjuntivo" de Juan Sasturáin

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.
Comparto con ustedes el ejercicio de ocho palabras que el grupo en Cambridge, MA., realizó del cuento "Subjuntivo" de Juan Sasturáin. La lectura del cuento fue importante ya que gracias a él fue fácil entender la forma en la que debe utilizarse este tiempo verbal. Creo que a mis alumnos les quedó claro. ¿Ustedes que opinan?

Las ocho palabra elegidas fueron:

1. Supongamos
2. infructuosa
3. Dragón
4. Averiguar
5. Rectángulo
6. Amenaza
7. Loza
8. Revelación

Y la historia escrita en forma gurpal es la siguiente:

"Supongamos que hay un infructuoso dragón en una sala rectangular que tenga una revelación que amenace la loza. Y supongamos que la madre del dragón averigüe cómo salvar la loza y que una princesa llegue y robe la loza para ayudar a la madre del dragón. ¿Se salvaría realmente la loza?"

Ahora es el turno para que ustedes participen. ¡Anímense!

Tuesday, April 30, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "Fonchito y la Luna"de Mario Vargas Llosa

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.
¡Hola!

Esta semana leímos en el grupo de ¡Y qué me cuentas! en Cambridge, MA., el cuento "Fonchito y la Luna" de Mario Vargas Llosa. De igual forma pudimos disfrutar el video de la aceptación del Premio Nobel de Literatura 2010 de este escritor, mismo que ustedes pueden ver en la sección de este blog dedicada a Vargas Llosa.

El ejercicio que se realizó durante la clase fue interesante. Se creó una historia muy corta, usando la mitad de las ocho palabras en la primera oración. Durante la clase se discutió si se debía escribir una historia tan corta. La mejor respuesta está en los microrrelatos que escriben muchos escritores de ficción. No olvidemos que Augusto Monterroso escribió "El dinosaurio"(Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí) un microrrelato de solo siete palabras que sigue siendo motivo de estudio por los especialistas de literatura.

Por otra parte, esta semana va a ser la primera semana que tres grupos leeremos el mismo cuento en tres diferentes locaciones. Además de nosotros en Cambridge, lo leerá el grupo de ¡Y qué me cuentas! en Austin, TX., y el Meet up de Español en Ashville, North Carolina. Espero que los grupos se animen y me manden sus ocho palabras y el ejercicio que escriban con ellas. Será interesante ver los resultados de creación colectiva realizado por tres diferentes grupos de un mismo cuento.

Y sin más preámbulo, comparto con ustedes el ejercicio que se realizó en Cambridge, MA:
Las palabras elegidas fueron:

1. Azotea
2. Ruborizarse
3. Embobado
4. Pícaro
5. Agradecido
6. Anochecer
7. Tez
8. Golpear

La historia creada es la siguiente:

"La tez del pícaro se ruborizó porque había cerrado la puerta de la azotea y no podía bajar. Golpeó la puerta porque tenía que llegar a la fiesta antes del anochecer. Por fin su hermano, embobado, abrió la puerta y el pícaro se sintió agradecido."

¡Sigan participando!

Mayo 5, 2013
Y como lo prometido es deuda, comparto con ustedes el mensaje que nos envió el grupo de Austin, Texas y su ejercicio. Lo interesante es que coincidieron en dos palabras con el grupo en Cambridge. Leamos el mensaje, y la historia que escribieron:

Al grupo "¿Y qué me cuentas?" de Austin nos gustó el cuento "Fonseco y la luna." También nos gustó escribir nuestro cuento usando las 8 palabras que escogimos del texto.

Aquí están nuestras 8 palabras:

1. Respingar
2. Balde-regadera
3. Señalaba
4. Golpeándole
5. Azotea
6. Embobado
7. Respuesta
8. Exigencia

Lo que sigue es el cuento que escribimos juntos:

"Cuando estalló el incendio en la azotea mi hermano estaba embobado y trató de apagarlo con un balde-regadera. No pudo, pero en la exigencia del momento, su respuesta fue agarrar mi mejor abrigo y golpeando el fuego con él por fin lo apagó.

Eso señalaba que necesito un nuevo abrigo. Mi hermano con su nariz respingada aún puede oler el humo del fuego.


Muchas gracias por el cuento amigos de Austin. Aquí les copio la parte de la historia en la que sugiero se haga un cambio el cual aparece en paréntesis y en color rojo. 

"Eso señalaba (Esto indica) que necesito un nuevo abrigo. Mi hermano con su nariz respingada aún puede oler el humo del fuego."

¡Sigan participando!
Ramón.

05.06.13
Y ahora comparto con ustedes el ejercicio que nos mandó el Asheville Spanish club Meetup. Me da gusto que se hayan animado a hacer su ejercicio. Como podrán ver, ellos también eligieron las palabras "azotea" y "embobado" que los otros grupos eligieron. Por alguna razón fueron las palabras más populares. Leamos su ejercicio:


Dear Ramón,
Here are the eight words we chose and the story we made from "Fonchito y la luna" today at the Asheville Spanish Club Meetup:
1. respingada
2. beso
3. azotea
4. empezar
5. feliz
6. embobado
7. limeño
8. suspiro
Había una vez un conejito limeño muy feliz con orejas respingadas. Un día en el parque, el conejito suspiró y dijo "¿Dónde están los otros conejitos?" Él empezó saltar al centro. Estaba embobado al ver un edificio grande y se moría de ganas de subir a la azotea. Cuándo llegó a la cima vio todos los otros conejitos. Y ellos dijeron ¡Sorpresa! ¡Feliz cumpleaños! Y todos le regalaron con besos.

¡Saludos!
Elena/Helen

¡Muy buena historia! La idea de hacer al conejito limeño fue buena pues le da una nacionalidad... y creo que es la primera vez que veo que a un animalito se le conceda su nacionalidad...¡Buena historia y sigan participando!

Tuesday, April 23, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "Un día de estos" de Gabriel García Márquez

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.

Esta semana el grupo de ¡ Y qué me cuentas! en Cambridge, MA leímos el cuento "Un día de estos" de Gabriel García Márquez. Como fue la primera vez que los alumnos hacían este ejercicio grupal hubo un poco de dificultad en dejar soltar la imaginación, pero finalmente lograron escoger sus ocho palabras y escribir un pequeño relato con ellas.

Comparto con ustedes el ejercicio, esperando que se animen y suban sus propios ejercicios en el enlance que dice "comments".

1. Destemplado
2. Postiza
3. Un tiro
4. Gaveta
5. lagrimas
6. Displicente
7. Gallinazos
8. Suspiro

Aquí está la historia que se escribió con estas ocho palabras:

"La gaveta estaba llena de lágrimas. Los gallinazos destemplados daban grandes suspiros porque no podían beberlas. Un gaucho displicente con una mano postiza dio un tiro contra los gallinazos que cayeron dentro de la gaveta llena de lágrimas donde por fin pudieron beberlas."


Monday, April 8, 2013

"Fonchito y la luna" por Mario Vargas Llosa

Para leer el ejercicio de este cuento haga clic aquí.
FONCHITO Y LA LUNA

Mario Vargas Llosa


Fonchito se moría de ganas de besar las mejillas de Nereida, la niña más bonita de su clase.

Nereida tenía unos ojos grandes y muy vivos, una naricilla respingada, unos cabellos negrísimos y una tez blanca como la nieve que debía ser –pensaba Fonchito- más suave que la seda.

Un día, durante el recreo, se atrevió a acercarse a ella y, sin que lo oyeran sus compañeros que jugaban alrededor, le dijo: -Me gustaría darte un beso en la mejilla. ¿Me dejarías?

Nereida, ruborizándose ligeramente, lo miró muy seria antes de responder:

-Te dejaré si bajas la luna y me la regalas.

Fonchito se quedó tristón y desmoralizado.

¿Qué significaba esa respuesta sino que Nereida nunca le permitiría besarla en la mejilla?

Pero desde entonces empezó a hacer algo que no había hecho nunca antes: pasarse mucho rato mirando la Luna embobado desde el balcón o la azotea de su casa. Es decir, cuando la luna salía, lo que ocurre rara vez en la ciudad de Lima, cuyo cielo suele estar cubierto de nubes muchos meses del año.

Uno de esos raros días en que lucía en el cielo limeño una Luna redonda como un queso, luego de estarla contemplando mucho rato, Fonchito, dando un suspiro, se disponía a bajar a su cuarto a acostarse.

Y en eso, con un aceleramiento del corazón advirtió de pronto que la Luna no solo estaba en el cielo sino también a sus pies, reflejada en el balde-regadera que usaba Don Rigoberto, su padre, para regar los maceteros con geranios que daban color y vida a la azotea de su casa.

Se fue a acostar, feliz y agradecido a la casualidad o a los dioses, porque, estaba seguro, había encontrado la manera de cumplir con la exigencia de Nereida.

Al día siguiente se lo dijo, en el recreo de la media mañana:

-Ya está, ya sé como bajarte la luna y regalártela. ¿Cuándo podría ir a tu casa de noche, a la hora que sale la luna?

-Nunca- le respondió Nereida-, salvo un jueves. Porque los jueves mi papá se va al club con sus amigos y mi mamá juega al bridge con sus amigas.

El siguiente jueves, Fonchito se presentó en casa de Nereida al anochecer. La niña, a pedido de él, lo llevó a la terraza. Fonchito observó el cielo y sonrió. Tenía suerte: ahí estaba, amarilla y redonda, refulgiendo con un brillo pícaro.

Entonces le pidió a su amiga que le trajera un lavador o una olla llena de agua. Nereida lo hizo. Y se quedó observándolo intrigada. Fonchito cogió el recipiente, miró el cielo, se movió por la terraza buscando el lugar más adecuado y, por fin, depositó el lavador en el suelo. Con la mano, hizo que su amiga se acercara.

Cuando Nereida llegó junto a él y miró lo que la mano de Fonchito señalaba, vio en el fondo del recipiente, temblando levemente con el movimiento del agua, una pequeña Luna redonda y amarilla. Estuvo mirándola mucho rato sin decir nada y sin mirar a su amigo.

Fonchito se preguntaba si el corazón de Nereida estaría golpeándole el pecho tan fuerte como su corazón golpeaba el suyo.

Supo que sí cuando Nereida, todavía sin mirarlo, le acercó la cara para que la besara en la mejilla.

Elena Poniatowska entrevista breve

Saturday, March 9, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "En verdad os digo" de Juan José Arreola

Para leer el cuento relacionado con estos ejercicios haga clic aquí.
Hola a todos :)

Esta semana voy a compartir con ustedes los ejercicios que los dos grupos de ¡Y qué me cuentas! realizaron a raíz de su lectura del cuento: "En verdad os digo" de Juan José Arreola. Esta es la primera vez que leemos un mismo cuento con pocos días de diferencia. Lo interesante es ver cuáles fueron las palabras que eligió cada uno de los grupos y las historias que realizaron con ellas. El miércoles pasado 6 de marzo el grupo de Austin, Texas trabajó el cuento y mandó su ejercicio. El lunes 11 de marzo el grupo de Cambridge, Massachusetts leyó el cuento y realizó también su ejercicio. Comparto con ustedes los dos ejercicios y las ocho palabras que eligió cada uno de ellos.

 Aquí está lo que nos dice el grupo de Austin, Texas:

 Nos gustó a los del grupo de Austin este cuento irónico y divertido. Aquí están las 8 palabras que escogimos:

1. Científico
2. Estafadores
3. Caravana
4. Camello
5. Proseguí
6. Proyecto
7. Ofrecer
8. Empobrecidos

Lo que sigue es el cuento que escribimos juntos:

La caravana de científicos proseguía por un terreno desolado, por un proyecto de amor. Había unos estafadores ofreciendo unas novias bellísimas en un oasis lleno de camellos. Pero los científicos, empobrecidos por el largo viaje, no tenían para comprar novias. Solo les alcanzaba para comprar un camello cada uno para su regreso.

Y aquí están las ocho palabras y el cuento que leyeron en Cambridge:

1. Envidioso
2. Salvación
3. Molibdeno
4. Carencia
5. Disolver
6. Zurcir
7. Fracaso
8. Gastos

La historia que escribieron es la siguiente:

Por la carencia de molibdeno no se pudieron construir computadoras. Entonces una compañía tuvo el plan de disolver las computadoras viejas para obtener más molibdeno. Pero hubo tantos gastos que la compañía fracasó y tuvo que disolverse.  Su salvación fue por las inversiones recibidas por parte de un grupo de madres envidiosas de sus vecinos con computadoras que recibieron grandes ganancias al poner un negocio de zurcir ropa.

Como pudieron ver, los dos grupos eligieron ocho palabras muy distintas y escribieron una historia completamente diferente a raíz del mismo cuento. Esa es la magia de la imaginación.

Monday, March 4, 2013

"En verdad os digo" de Juan Jose Arreola

Para leer el ejercicio relacionado con este cuento haga clic aquí.
En verdad os digo 
Juán José Arreola 


Todas las personas interesadas en que el camello pase por el ojo de la aguja, deben inscribir su nombre en la lista de patrocinadores del experimento Niklaus.

Desprendido de un grupo de sabios mortíferos, de esos que manipulan el uranio, el cobalto y el hidrógeno, Arpad Niklaus deriva sus investigaciones actuales a un fin caritativo y radicalmente humanitario: la salvación del alma de los ricos.

Propone un plan científico para desintegrar un camello y hacerlo que pase en chorro de electrones por el ojo de una aguja. Un aparato receptor (muy semejante en principio

Ejercicio de lectura y escritura de "Más allá" de Emilia Pardo Bazán

Estas son las ocho palabras que el grupo de Cambridge eligió para escribir su ejercicio de 8 palabras:
1. Calvatronería
2. Balneario
3. Impetuosamente
4. Jabones
5. Marchitar
6. Derramar
7. Merece
8. Marinos

Este es el ejercicio que escribieron con estas palabras:

"Los marinos habían pasado dos meses sin conocer el jabón. Después de una noche de calvatronería, impetuosamente se fueron al balneario. Las mujeres que trabajaban en el balneario no merecían el maltrato que recibieron de los marineros e hicieron hervir el agua del balneario tanto que les hicieorn derramar lagrimas,  marchitando sus caras llenas de arrugas".

Tuesday, February 5, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "Ladrón de sábado" de Gabriel García Márquez

Después de leer "Ladrón de sábado" de García Márquez, el grupo de¡ Y qué me cuentas! de Cambirdge, MA, eligió las siguientes palabras para construir una historia grupal:

1. Pastilla
2. Desayuno
3. Guapa
4. Joyas
5. Cava
6. Gozar
7. Sillon
8. Descompuesto

La historia grupal que escribieron, es la siguiente:
Erase una vez una mujer muy rica que ya no gozaba de sus joyas ni de su cava, pero sí de sus pastillas. Ella tenía muchos celos de sus amigas guapas y un dia las invitó a desayunar con la intensión de matarlas. Preparaba un desayuno de huevos con veneno y un jugo de piña con pastilla de coumadin. Su perro rompió el plato con los huevos, y la licuadora se descompuso. Entonces decidió pedir comida de un restaurante chino para desayunar dándose por vencida.

En la noche se sentó en el sillón pensando en otro plan.
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Ahora anímense y mándenme sus historias personales en el link de "comments" que está al termino de esta publicación.
Hasta la próxima.

Monday, February 4, 2013

"Viaje a la semilla" de Alejo Carpentier



Alejo Carpentier
(La Habana)

Viaje a la semilla

I

 —¿Qué quieres, viejo?...
Varias veces cayó la pregunta de lo alto de los andamios. Pero el viejo no respondía. Andaba de un lugar a otro, fisgoneando, sacándose de la garganta un largo monólogo de frases incomprensibles. Ya habían descendido las tejas, cubriendo los canteros muertos con su mosaico de barro cocido. Arriba, los picos desprendían piedras de mampostería, haciéndolas rodar por canales de madera, con gran revuelo de cales y de yesos. Y por las almenas sucesivas que iban desdentando las murallas aparecían —despojados de su secreto— cielos rasos ovales o cuadrados, cornisas, guirnaldas, dentículos, astrágalos, y papeles encolados que colgaban de los testeros como viejas

Wednesday, January 30, 2013

"Leyenda de la tatuana" de Miguel Ángel Asturias

Para leer un artículo relacionado con este cuento, haga clic aquí.
Leyenda de la tatuana

Miguel Ángel Asturias

(Guatemala)

Ronda por Casa-Mata la Tatuana…
El Maestro Almendro tiene la barba rosada, fue uno de los sacerdotes que los hombres blancos tocaron creyéndoles de oro, tanta riqueza vestían, y sabe el secreto de las plantas que lo curan todo, el vocabulario de la obsidiana —piedra que habla— y leer los jeroglíficos de las constelaciones.
Es el árbol que amaneció un día en el bosque donde está plantado, sin que ninguno lo sembrara, como si lo hubieran llevado los fantasmas. El árbol que anda … El árbol que cuenta los años de cuatrocientos días por las lunas que ha visto, que ha visto muchas lunas, como todos los árboles, y que vino ya viejo del Lugar de la Abundancia.
Al llenar la luna del Búho-Pescador (nombre de uno de los veinte

Tuesday, January 29, 2013

Ejercicio de lectura y escritura del cuento "El fantasma" de Enrique Anderson Imbert

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.
Esta semana el grupo de ¡ Y qué me cuentas! en Cambridge leyó "El fantasma" de Enrique Anderson Imbert. A continuación les presento el ejercicio que realizaron los estudiantes con las ocho palabras extraídas del cuento:

1. Morada
2. Evocar
3. Mamífero
4. Rellano
5. Pesadumbre
6. Avejentado
7. Acechar
8. Humor

La historia que escribieron es la siguiente:

El acechó la morada del mamífero de mal humor. Sintió gran pesadumbre al darse cuenta que su perro avejentado estaba muriendo de cancer. Mientras esperaba el último respiro de su perro por el rellano, evocó al espiritu santo porque todos los perros van al cielo.

Ahora, escriban su propia historia y súbanla en el enlace que dice " comments".

Wednesday, January 16, 2013

"Leyenda del cadejo" de Miguel Angel Asturias

Leyenda del cadejo
Miguel Angel Asturias
(Guatemala)

Madre Elvira de San Francisco, prelada del monasterio de Santa Catalina, sería con el tiempo la novicia que recortaba las hostias en el convento de la Concepción, doncella de loada hermosura y habla tan candorosa que la palabra parecía en sus labios flor de suavidad y de cariño.
Desde una ventana amplia y sin cristales miraba la novicia volar las hojas secas por el abraso del verano, vestirse los árboles de flores y caer las frutas maduras en las huertas vecinas al convento, por la parte derruida, donde los follajes, ocultando las paredes heridas y los abiertos techos, transformaban las celdas y los claustros en paraísos olorosos a búcaro y a rosal silvestre; enramadas de fiesta, al

Monday, January 14, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "La casa en Mango Street" de Sandra Cisneros

Para leer el cuento de este ejercicio haga clic aquí.
 ¡Saludos!
Estoy muy contento porque el día de hoy tuvimos la primera clase de ¡Y qué me cuentas! en Cambridige, MA. El grupo se conformó con ocho estudiantes angloparlantes con profesiones distintas. Es un grupo muy activo e interesado en el aprendizaje del idioma español lo cual ayuda a que la clase fluya y sea entretenida. Como primer clase había decidido que leyéramos "El amor que yo quería contar" de Rogelio Guedea. Sin embargo, cambié de opinión y decidí que leyéramos "La casa en Mango Street". A pesar de que soy muy estricto en que mis alumnos lean historias escritas originalmente en español, decidí hacer una excepción debido a que Sandra Cisneros es una escritora chicana que retrata muy bien el sentir, el pensar y el actuar del hispano que vive en Estados Unidos, visto a través de una niña que pronto dejará de serlo. Además, la traducción de Elena Poniatowska, mexicana por adopción y francesa por nacimiento, capta con precisión la voz de la narradora, la voz de Sandra, y desvela su propia voz de escritora en una narración que atrapa a sus lectores.
Al término de la discusión de "La casa en Mango Street"- y como ya es costumbre en mi curso- los estudiantes eligieron sus ocho palabras para construir con ellas su propia historia.
Estas fueron las ocho palabras que eligieron:

1. Mudanzas
2. Escaleras
3. El techo
4. Banqueta
5. Agua
6. Apretado
7. Senalar
8. Robo

La historia que escribieron con ellas es la siguiente:

La mudanza constante es parte de mi vida. Hoy es un día tipico. Me estoy mudando a un departamento nuevo. Acarreo cosas muy pesadas por las escaleras apretadas. Mi hermano mayor vigila la puerta para que no haya robo de mis cosas. Me mudé porque el nuevo departamento tiene agua corriente y un techo completo. A pesar de este mejoramiento, el graffiti en la banqueta señala que no he llegado a un sitio perfecto. Ojala que un sitio perfecto venga un día.

Ahora espero que el grupo de ¡Y qué me cuentas! en Austin, TX se anime a leer "La casa de Mango Street" y comparta con nosotros su propia historia escrita con ocho palabras de su elección.

Y por supuesto, espero que mis alumnos en Cambridge suban sus ejercicios personales en el enlace que dice "comments".

 ¡Hasta la próxima!

"La casa en Mango Street" de Sandra Cisneros

Para leer el ejercicio de este cuento haga clic aquí.
La casa en Mango Street 
Sandra Cisneros
Traducción al español: Elena Poniatowska


No siempre hemos vivido en Mango Street. Antes vivimos en el tercer piso de Loomis, y antes de allí vivimos en Keeler. Antes de Keeler fue en Paulina y de más antes ni me acuerdo, pero de lo que sí me acuerdo es de un montón de mudanzas. Y de que en cada una éramos uno más. Ya para cuando llegamos a Mango Street éramos seis: Mamá, Papá, Carlos, Kiki, mi hermana Nenny y yo. La casa de Mango Street es nuestra y no tenemos que pagarle renta a nadie, ni compartir el patio con los de abajo, ni cuidarnos de hacer mucho ruido, y no hay propietario que golpee el techo con una escoba. Pero aún así no es la casa que hubiéramos querido. Tuvimos que salir volados del departamento de Loomis. Los tubos del agua se rompían y el casero no los reparaba porque la casa era muy vieja. Salimos corriendo. Teníamos que usar el baño del vecino y acarrear agua en botes lecheros de un galón. Por eso mamá y Papá buscaron una casa, y por eso nos cambiamos a la de Mango Street, muy lejos, del otro lado de la ciudad. Siempre decían que algún día nos mudaríamos a una casa, una casa de verdad, que fuera nuestra para siempre, de la que no tuviéramos que salir cada año, y nuestra casa tendría agua corriente y tubos que sirvieran. Y escaleras interiores propias, como las casas de la tele. Y tendríamos un sótano, y por lo menos tres baños para no tener que avisarle a todo mundo cada vez que nos bañáramos. Nuestra casa sería blanca, rodeada de árboles, un jardín enorme y el pasto creciendo sin cerca. Esa es la casa de la que hablaba Papá cuando tenía un billete de lotería y esa es la casa que Mamá soñaba en los cuentos que nos contaba antes de dormir. Pero la casa de Mango Street no es de ningún modo como ellos la contaron. Es pequeña y roja, con escalones apretados al frente y unas ventanitas tan chicas que parecen guardar su respiración. Los ladrillos se hacen pedazos en algunas partes y la puerta del frente se ha hinchado tanto que uno tiene que empujar fuerte para entrar. No hay jardín al frente sino cuatro olmos chiquititos que la ciudad plantó en la banqueta. Afuera, atrás hay un garaje chiquito para el carro que no tenemos todavía, y un patiecito que luce todavía más chiquito entre los edificios de los lados. Nuestra casa tiene escaleras pero son ordinarias, de pasillo, y tiene solamente un baño. Todos compartimos recámaras, Mamá y Papá, Carlos y Kiki, yo y Nenny. Una vez, cuando vivíamos en Loomis, pasó una monja de mi escuela y me vio jugando enfrente. La lavandería del piso bajo había sido cerrada con tablas arriba por un robo dos días antes, y el dueño había pintado en la madera SI, ESTÁ ABIERTO, para no perder clientela.

—¿Dónde vives? preguntó.
Allí, dije señalando arriba, al tercer piso.
—¿Vives allí?

Allí. Tuve que mirar donde ella señalaba. El tercer piso, la pintura descarapelada, los barrotes que Papá clavó en las ventanas para que no nos cayéramos. ¿Vives allí? El modito en que lo dijo me hizo sentirme una nada. Allí. Yo vivo allí. Moví la cabeza asintiendo. Desde ese momento supe que debía tener una casa. Una que pudiera señalar. Pero no esta casa. La casa de Mango Street no. Por mientras, dice Mamá. Es temporario, dice Papá. Pero yo sé cómo son esas cosas.

Sandra Cisneros

Sunday, January 13, 2013

Clase de ¡ Y qué me cuentas! en el Cambridge Center for Adult Education a partir del 14 de enero del 2013

Saludos a todos!
Quiero compartir con ustedes que a partir del 14 de enero voy a comenzar un curso de ¡Y qué me cuentas! en el Cambridge Center for Adult Education. Esto quiere decir que por fin podré compartir la experiencia del curso que he tenido en Austin, Texas desde el 2009 ahora con gente en Cambridge MA. Una de mis ideas es que leamos por lo menos un mismo cuento los dos grupos durante una misma semana para ver qué ocho palabras escoge cada uno de los grupos y qué cuento escriben con ellas. Eso lo haremos durante la misma semana que espero que sea a mediados de febrero. Me pondré en contacto con Keatha (quien desde hace un año es la profesora del grupo presencial en Austin) para decidir qué lectura podemos realizar los dos grupos. ¡Va a ser una experiencia interesante!

Estoy muy contento de iniciar este curso y de expandir el interés por la literatura hispana y el idioma español ahora en Cambridge.

Saludos :)

Ramón.


Saturday, January 12, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "El amor que yo quería contar" de Rogelio Guedea

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio, haga clic aquí.
El día de hoy 12 de enero del 2013 tuvimos una sección de ¡Y qué me cuentas! en el Cambridge Center for Adult Education, en Cambridge, Massachusetts, como parte de un día de inmersión en español. Los once asistentes a la clase, todos angloparlantes, leyeron "El amor que yo quería contar" de Rogelio Guedea. La participación fue muy activa y como resultado seleccionaron ocho palabras para escribir una historia grupal con ellas. Comparto con ustedes este ejercicio y los invito a que vean otro ejercicio similar del mismo cuento que realizaron mis alumnos en Austin, Texas en el 2011 haciendo clic aquí.

Las ocho palabras que eligieron fueron las siguientes:
1. Lluvia
2. El azar
3. Conocerse
4. Advertir
5. Sabor
6. Pasillos
7. Zapatillas
8. Besos

La historia que escribieron es la siguiente:
"Estaba lloviendo y el sonido de las zapatillas me advirtió que alguien llegaba. Los pasillos estaban mojados. El azar me hizo voltear. Vi a una amiga a quien conocí hace 20 años y a quien no había visto desde hace 15 años.  Ella me dio un beso sabroso y un abrazo fuerte. Fuimos a un restaurante donde hay comida con mucho sabor."

Friday, January 11, 2013

Ejercicio de lectura y escritura de "El milagro secreto" de Jorge Luis Borges

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.
Hola Ramón,

¡Espero que hayas pasado unas fiestas felices! Y también te deseo ¡¡lo mejor en 2013!!!

El miércoles nosotros leímos y discutimos «El milagro secreto» de Borges. Entonces escogimos estas ocho palabras:

1. El bibliotecario
2. Al azar
3. El atardecer
4. Húngaro
5. Arredrar
6. Convergir
7. Justificar
8. La mejilla

Lo que sigue es el cuento que escribimos juntos:

Hace mucho tiempo había un bibliotecario que hablaba húngaro. Cada atardecer, la gente húngara se convergía en la biblioteca para escucharlo contar los cuentos que se escogían al azar. Un día unos jóvenes españoles trataron de arredrar a los Húngaros, pero el bibliotecario trató de justificar su presencia y al final les dio golpes en la mejilla a los jóvenes españoles.

Sunday, January 6, 2013

"El milagro secreto" de Jorge Luis Borges

Para leer el ejercicio de lectura y escritura de este cuento haga clic aquí.
El milagro secreto
Jorge Luis Borges

Y Dios lo hizo morir durante cien años y luego lo animó y le dijo:
—¿Cuánto tiempo has estado aquí?
—Un día o parte de un día, respondió.

Alcorán, II, 261.

La noche del catorce de marzo de 1939, en un departamento de la Zeltnergasse de Praga, Jaromir Hladík, autor de la inconclusa tragedia Los enemigos, de una Vindicación de la eternidad y de un examen de las indirectas fuentes judías de Jakob Boehme, soñó con un largo ajedrez. No lo disputaban dos individuos sino dos familias ilustres; la partida había sido entablada hace muchos siglos; nadie era capaz de nombrar el olvidado premio, pero se murmuraba que era enorme y quizá infinito; las piezas y el tablero estaban en una torre secreta; Jaromir (en el sueño) era el primogénito de una de las familias hostiles; en los relojes resonaba la hora de la impostergable jugada; el soñador corría por las arenas de un desierto lluvioso y no lograba recordar las